
El Club Niva del Ecuador expresa su mas sentido pesar ante el sensible fallecimiento de Gustavo Gomezjurado, hermano de nuestro Presidente Oswaldo Gomezjurado.
Paz en su tumba.
“También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia”. Romanos 5:3
Conforme ibamos ascendiendo, ibamos admirando los paisajes de nuestra serranía, hasta que luego de una curva vimos al fin las dos lagunas, recordé que en una travesía anterior Alvaro rompió alli su amortiguador, luego de un corto descenso nos encaminamos de una al otro extremo de la laguna grande en donde encontraríamos a nuestro guia, no sin antes recordar aquellas 6 horas que nos demoramos en cruzar un tramo que en esta ocasión lo ibamos a hacer de dia y con la esperanza de encontrar y no encontrar mucho lodo.
Muchos recuerdos le trajo a Beyo el tramo siguiente, llamado la jabonera, claro que esta vez estaba seca sin embargo fue en esta cuesta en donde un par de nivas en una travesía extraoficial pasaron un par de dias hasta poder salir, en fin, nosotros continuamos y llegamos al empedrado que llega desde Otavalo y conversamos con el guia quien supo mencionar que para llegar a la laguna colorada se puede hacer hasta cierto punto en el niva y de alli unos 30 0 40 minutos de escalada, ante esta situación y teniendo en cuenta que un buen nivero no acampa mas alla de 3 metros de su vehiculo se decidió regresar por el camino hasta el otro extremo de la laguna (por donde llegamos inicialmente) y acampar alli, porque segun mencionaron esa área era "más tranquila".
Mientras regresabamos al campamento nos topamos con la novedad de que un grupo de unos 30 jóvenes de algun campamento vacacional coicidieron en que esa área era tranquila para acampar y establecieron alli su campamento base, que tal!. Ya en la noche y a insistencia de los más pequeños se procedió a prender la fogata, pero se resistía a tal punto que toco buscar otras maderas por los alrededores sin las cuales no se hubiese logrado prenderla, de alli los jóvenes del club coincidieron en preparar malvaviscos y los viejitos solo queriamos abrigarnos y disfrutar de la típica y nutrida conversación nivera.
Una vez culminada la jabonera tomamos ruta a la laguna negra para de alli seguir a malchingui, pero Edu debido a la experiencia en la zanja decidió regresarse por Otavalo ya que tenia comprometida su barra estabilizadora, el resto de nivas continuamos por la ruta, y efectivamente en el camino que lleva a la hacienda habian muchas, pero muchas zanjas que ponian a prueba las suspensiones de los nivas y habilidades de los pilotos, los cuales a pesar del maltrato del camino no dejabamos de disfrutar, una vez superado este tramo y luego de un buen tiempo llegamos a Malchingui y de alli en el redondel de Guayllabamba nos separamos, Ruben y Beyo se iban por el Quinche (me imagino que de agradecimiento por los favores recibidos) y Francisco y yo tomamos por Guayllabamba hacia Quito, pero todos con la satisfacción de haber participado en una excelente travesía gracias a la camaradería del grupo.