Club Niva 4x4 Ecuador

Muchos me han preguntado cuales son los requisitos para formar parte del Club Niva Ecuador...
Bueno los requisitos no están escritos pero para nosotros los Niveros son tácitos pués alguien ya lo dijo "Ser Nivero no es una afición, es un modo de vida."
Los requisitos nuestros son: la solidaridad, la generosidad, el aprender a dar sin esperar recibir, dar la mano a quien lo necesita, el amor a la naturaleza, por lo tanto siempre cuidar nuestra biodiversidad y lo que nos ha juntado: el cariño a nuestros NIVAS. El resto es camino y por más difícil que éste sea lo podemos solventar pues tenemos un NIVA y somos Nivistas de corazón.
Quien sigue estas normas o reglas forma parte de nuestro club.
Un abrazo.
Gustavo Vaca

Travesía Pista El Salto - Illaló - Mayo 2019


Pista El Salto-Ilaló
El día domingo 19 de mayo de 2019, nos dimos encuentro en la estación de gasolina PUMA ubicada en Tumbaco 3 tripulaciones: Francisco y compañía, Oswaldo con su hijo y nieto, y Eduardo con su esposa e hija. Siendo las 10h30 am partimos hacia la ruta trazada con Francisco a la cabeza. Al momento de empezar con la ruta se nos une Cristhian acompañado de su familia, dando lugar al inicio de la travesía del mes mayo.
Nuestro destino acordado en nuestra reunión mensual, quedó trazado hacia la Pista del Salto en el sector llamado Ilaló.

En inicio de nuestra ruta nos topamos con varias personas en moto, por lo que la expectativa crecía esperando tener una gran aventura. Como primer punto Francisco nos guía hacia una isla en medio del campo donde procedemos a tomar la fotografía de inicio de ruta, encontrando una interesante grada para subir a esta isla, donde una vez más comprobamos el poderío de nuestros vehículos. Continuando nuestra ruta nos encontramos con un paisaje realmente hermoso y un camino irregular propicio para probar las habilidades de nuestros compañeros y el poder de nuestros motores.
A la vez a lo lejos se divisaban compañeros de aventura en sus 4x4 intentando pasar las pruebas que por las lluvias habían quedado interesantes obstáculos para jugar con nuestros Nivas.
Nuestro guía por radio nos comunica que vamos a acceder a uno de los ingresos a la pista, lo cual quedamos pendientes y nos encontramos con el primer obstáculo lleno de lodo, el cual nos bajamos para revisar por qué parte tomaríamos ese obstáculo para poder pasarlo con nuestros tanques, para lo cual Oswaldo y procede a sacar su machete y perfilar unas matas secas para poder dar el paso necesario para los vehículos.
El primero en pasar es Francisco como nuestro guía, su paso es satisfactorio; luego es mi turno, que acompañado de nerviosismo casi tomo la mala decisión de no pasar y devolverme a la casa. Luego de pasar la primera fase nerviosa decido pasar el obstáculo el cual es pasado satisfactoriamente.
Al momento ya habíamos pasado dos miembros, pero en ese momento surgió un comentario de un motorizado, aduciendo que pasando el riachuelo no pasábamos con nuestros Nivas, razón por la cual nuestro guía decide ir a revisar y lo paso, aunque se necesitó una ayudita (wincha), pero lo logró, se auto ayudó.
Lamentablemente a veces la gente que no sabe de nuestros vehículos suelen subestimar la capacidad y fuerza de nuestras máquinas, pero como siempre nuestros vehículos salen victoriosos.
Entonces ya confirmado el paso de nuestro guía procedo a bajar la pendiente que aun sin avanzar, por el lodo resbala, bajando en automático jejeje. Donde gracias a la guía de Cristhian pude pasar y subir hasta la grada que se creyeron era imposible para nosotros, para lo cual Francisco nos dio una mano con su wincha para poder pasar el obstáculo.
Cabe mencionar que para este tipo de pistas vi que es de mucha ayuda unas buenas llantas MT ya que tienen más agarre, en esa travesía contaba con llantas AT pero aun así no me dejo botado.
Llegó el momento para pasar nuestros demás compañeros, siendo el siguiente Oswaldo, el cual pasa satisfactoriamente; justo en ese momento se nos une Jorge a la travesía, y es hora del paso de nuestro amigo Cristhian, con su Niva de 5 puertas el cual al momento de pasar, por ser más largo cae la parte de atrás al lodo espeso, quedando por un momento atrapado, pero con la ayuda de sus winchas instaladas tanto frontal como traseras, logra salir.
El siguiente en llegar es Oswaldo y al igual que en mi caso, nos presta ayuda nuestro guía, en el turno de Cristhian, es el único en pasar sin ayuda, luego sería el turno de Jorge que al igual que todos se ayuda con su wincha.
Luego de haber pasado todo este terreno pasamos a la pista donde degustamos de un asado y de la unión que caracteriza a nuestra familia nivera. Al momento de nuestro pic-nic, nos encontramos con otros camaradas cuatreros con sus Chevrolet equipados llegando a la pista. Después de degustar nuestro pic-nic procedemos a retirarnos para poder terminar la travesía en el cual el camino seleccionado por nuestro guía nuevamente nos sorprende dando un verdadero gusto a nuestro viaje.
Y pues bien siendo ya casi las 18h30 terminamos nuestra travesía al ingreso a la ruta viva. A nivel personal fueron los mejores 32 km recorridos de una travesía, que he tenido en el transcurso del tiempo que pertenezco al club. Hasta una próxima oportunidad y un abrazo Nivero.
Eduardo Tierra


4to Encuentro Nivero 2018 - Chimborazo



Les presentamos un breve recuerdo fotográfico de lo que fue el 4to Encuentro Nivero Ecuatoriano 2018.

Espero lo disfruten...
































 Un abrazo Nivero.

Travesía El Quinche - Oyacachi - Marzo 2019


El Quinche-Oyacachi
El día sábado 6 de abril de 2018 a las 12:30 me reuní con Gustavo Vaca en la ciudadela la Colina de San Rafael, Cantón Rumiñahui Provincia de Pichincha conforme a lo acordado, procediendo a realizar una pequeña revisión de equipo mientras esperábamos llegada de Jorge Ortiz y Anita Belén. Una vez reunidos todos los aventureros y siendo las 13:30 nos pusimos en camino haciendo una breve parada en un centro comercial de la localidad para afinar los requerimientos del campamento.
Nuestro destino era la Parroquia de Oyacachi vía el Quinche para lo que contábamos con las referencias de Oswaldo Gomezjurado, producto de un viaje anterior. Para el efecto nos enfilamos al punto de partida de la expedición en la Ciudad del Quinche, considerando que ya era mediodía y el tiempo transcurrido entre el traqueteo de compras y revisión de la ruta a tomar se hizo necesario recargar el estómago de los expedicionarios y dudando y dudando donde sería lo más adecuado dejamos atrás los hornados de Sangolquí, las fritadas de Checa, con la esperanza y fe de que El Quinche proveerá de algo digno de nuestra finura y recato.
El Quinche
Así avanzamos hasta esta localidad y luego de una breve inspección gastronómica del lugar con excepción del mercado no avizoramos un digno lugar para exigentes comensales. Ante tal disyuntiva nos vimos forzados a preguntar a los lugareños donde podríamos encontrar algo bueno para comer y nos encaminaron hacia el ¨Pollo del Colombiano¨, la mejor comida en la ciudad del Quinche y nos servimos los típicos combos: 1) arroz, papa, pollo y cola; 2) papa, pollo, arroz, salchicha y cola; 3) cola, papa, pollo, cola, huevo frito y 4) arroz, pollo, papa y cola.
Una vez satisfechos buscamos las referencias del GPS para localizar las calles de origen y destino, las mismas que ninguno de los habitantes consultados nos daban razón, en mi calidad de navegante y a falta de una brújula entre vueltas y vueltas el norte se me perdía constantemente, pero la casualidad y la buena fortuna nos puso en nuestro delante las calles correctas por las cuales nos enfilamos al destino programado.
Este camino que se orientaba en dirección oeste-este era un camino empedrado y a veces sin empedrado, a veces sin huecos a veces con huecos pero en general un buen desafío para los Nivas. La pendiente variaba de mediana a fuerte alternadamente y es utilizado por los acopiadores de leche de las haciendas y pequeños productores del lugar principalmente.
Como referencia para futuras expediciones vale indicar que a la fecha de la expedición el camino no cuenta con señalización, por lo que se debe preguntar por el caserío de ¨Quisquillas o para Pambamarca¨ caso contrario si se pregunta a los lugareños donde esta Oyacachi nos dicen ¨están perdidos¨ , ¨regresen a la Panamericana y allí pregunten¨. Sin embargo la tenacidad de los exploradores dio sus frutos y haciendo caso omiso de la poca fe de los lugareños avanzamos poco a poco, entre curvas y caminos cerrados, dando retro y retomando lo que se podía, seguimos ascendiendo poco a poco a poco dejando atrás los pastizales y pequeños sombríos hasta alcanzar los primeros pajonales a aproximadamente a unos 3600m.s.n.m. (altura que aparecen los primeros pajonales) y así se culminó el ascenso.
Complejo Arqueológico
En este punto y siendo las 17:00 se nos presentó una altiplanicie y un primer y único rótulo informativo indicando que estábamos dentro de la Reserva Cayambe-Coca y además en la reserva arqueológica denominada (Quito-Loma), la misma que saber de los entendidos sería una construcción militar Inca-Cayambi o Pucará desde donde se observa Guayllabamba, Cayambe, Tabacundo, El Pisque entre otras zonas y que sería utilizado en ese entonces para ver los avances militares provenientes del Norte. Desde el rotulo informativo hasta el mismo sitio del Pucara tomaría una hora de caminata por lo que debido a la hora y la falta de oxígeno lo dejamos pendiente de conocer para la próxima travesía por el lugar.
Pucara Quito-loma
Aquí registramos digitalmente nuestra primera hazaña y continuamos por el único camino por aproximadamente dos kilómetros hasta llegar a una zona del altiplano densamente poblado compuesto por caseríos y minifundios llamada Pambamarca en donde predominan los cultivos de cebolla, cebada y papas con una superficie aproximada de unos 40 Km cuadrados y una red de caminitos que requieren de múltiples averiguaciones y muchos retros hasta que finalmente uno de ellos empata con el camino principal que asciende desde Cangahua a Oyacachi.
El trayecto entre El Quinche y la vía principal nos tomó alrededor de tres horas y una vez en el camino principal el cual no ha mejorado desde los últimos 5 años nos tomó una hora más para llegar a Oyacachi en medio de una pertinaz garua, llovizna y un camino lodoso y resbaloso.
Conforme nos aproximábamos a la población se observó un crecimiento urbano notable en estos cinco años, de chozas de barro a notables construcciones de dos y tres plantas básicamente dominadas por la madera (deforestación) posiblemente orientadas al turismo. Una vez en el pueblo nos dirigimos al parqueadero del balneario e ingresamos al balneario cuyo costo de ingreso fue de us 6.00 por persona incluido la acampada. El balneario mostro notables mejoras en su infraestructura, tales como el puente colgante de ingreso ya no es colgante, casas nuevas para acampar bajo techo, baños en excelentes condiciones, más piscinas, etc. Lamentablemente al haber construido más piscinas, la capacidad de la fuente termal u ojo termal no satisface la demanda por lo que las piscinas se mantienen a una temperatura abrigada de (36 a 40 C) como las del Tingo o la Merced de Pichincha y quizá no satisfaga la expectativa de muchos turistas que buscan aguas termales calientes como las de Papallacta o Baños (42 a 45 C), pudiendo afectar la retornabilidad de los turistas.
Siendo las 6 pm comenzamos a montar nuestro campamento bajo techo y luz eléctrica y con la novedad de que no contábamos con leña para abrigarnos durante la noche, ante lo cual recurrimos a la asistencia y ayuda del guardia de turno balneario, el señor Parión quien nos consiguió y vendió aproximadamente unas 40 libras de leña seca y húmeda a la vez. Con este bien energético comenzó la gloria y el castigo. La gloria de contar con la luz y el calor del fuego y el castigo del humo acérrimo que atacaba nuestros ojos y pulmones. Anita Belén debió refugiarse afuera del refugio para respirar y no llorar. Los varones fumadores debíamos dejar de fumar para equilibrar el ambiente. Nuestras familias debieron soportar el olor de la llegada y no se salvaron ni los sleeping bags, ni las carpas, ni la ropa guardada de reserva dentro de las mochilas y algunas prendas aún conservan un aroma ahumado persistente.
Una vez acostumbrados al humo preparamos, un impecable asado gourmet preparado por Jorge Ortiz, una sopita maggi con olla prestada del lugar y una copita de licor nos hizo olvidar el viejo y requemado aceite de las papas fritas del mediodía y al calor de la fogata comimos, conversamos y cantamos hasta el amanecer.
Una vez llegada el alba advertimos que nuestros vecinos de campamento habían abandonado el lugar sin decir adiós, sin saber si se fueron por madrugar, por el humo de la fogata o nuestra tertulia y un tanto apesadumbrados preparamos el desayuno y nos dimos un merecido baño en las aguas termales de Oyacachi.
A las diez de la mañana levantamos el campamento y comenzamos el retorno. Una mañana soleada nos acompañó durante el regreso y avanzamos hasta Pambamarca en donde tomamos un pintoresco desvío o variante del camino principal el mismo que nos llevó directamente hasta la panamericana casi junto al obelisco de Cayambe sin pasar por Cangahua ni zona habitada alguna.
Cayambe
Junto al Obelisco nos reunimos para considerar la compra de los famosos biscochos de Cayambe y una vez acordada la compra nos dirigimos al centro de Cayambe, junto al cementerio en donde, según dicen los entendidos se elaboran los mejores biscochos, los denominados ¨biscochos del cura¨. Una vez adquirido el presente cayambeño nos despedimos los aventureros debido a que tomábamos rumbos diferentes Jorge Ortiz y Anita Belén debían retornar a Quito por la panamericana y Gustavo Vaca y el suscrito nos dirigíamos al valle de los Chillos.
En honor a la verdad es todo lo que he podido recordar y relatar y si algo me olvido es tal vez por al humo o en el peor de los casos y si Dios no quiera por alguna copita de más.
Atentamente.
Rubén Tamayo.

Obra Social - El Valle - Enero 2019


Niveros.

En ocasiones uno piensa que ya lo ha visto todo después de recorrer el país, que ya se conoce el mundo, pero la verdad no es así, cada travesía es diferente, cada travesía nos da nuevas lecciones, conocer gente maravillosa, tan sencilla te comparten lo que tienen sin pedirte nada a cambio, esa es nuestra gente ecuatorianos olvidados del mundo con una vida tan simple que un saco, una camisa una pelota les hace felices.
Gracias a la comunidad El Valle pudimos vivir una hermosa experiencia, quedamos comprometidos a volver y ojalá lo podamos cumplir.

El día 26 y 27 de enero de 2019 fue la fecha escogida para realizar una vez más la travesía social del CLUB NIVA 4X4 ECUADOR 
El lugar o destino fue el Recinto El Valle es tan escondido el lugar que ni en el mapa no se encuentra. 
el relato comienza el domingo 20 desde las 10 am. donde comenzamos la recolección de las donaciones y la separación de la ropa, hombre mujer niño/a , llegaron juguetes, peluches, pelotas y así  logramos hacer buenos paquetes para la entrega. Quedó todo listo para salir el sábado 26 a la 1 pm  pero a veces no se puede hacer lo planeado entonces bajamos una hora más tarde, a la final logramos salir pasadas las 4 de la tarde 4 tripulaciones completamente cargadas Cristhian Carvajal y familia, Jorge Ortíz en solitario, Diego Basante en solitario, Gustavo Vaca en solitario.
Tomamos la vía a la mitad del mundo, Calacalí, Nanegal, Los Bancos, en los Bancos la ruta de las Mercedes unos pocos km y fin del asfalto para entrar en un camino de segundo orden, camino con poco o nada de mantenimiento mucho barro, baches enormes, buenas cuestas en fin luego de transitar 27 km por ese camino y ya caída la noche acompañada de lluvia a ratos leve y otros muy fuerte se ponen a prueba nuevamente nuestras leales máquinas, fieles compañeras de todas nuestras travesías. entonces con todo lo que tienen fuerza, luces, plumas. y la habilidad del conductor llegamos al RECINTO VALLE con una la grata sorpresa de que no nos habían olvidado, muchos nos recordaron, saludaron muy cordialmente y nos brindaron una cervecita helada, que cayó del cielo pues fue un tanto cansado el viaje. 
Con celeridad nos ofrecieron el galpón multiuso para que podamos pernoctar, lo limpiaron y nos pusieron luz, el lugar estaba listo.
Descargamos todos los paquetes y a renglón seguido Diego Basante retornó a Quito pues tenía que laborar el domingo, se perdería la entrega, pero como buen nivero de palabra nos acompañó a dejar los paquetes y lamentablemente y con el riesgo que conlleva manejar solo por ese sendero se regresó. Gracias Diego muy buen aporte.
Para continuar el relato una vez armadas las carpas Jorge se encargó de la parrilla y su clásico buen asado, la tertulia infaltable acompañada de un buen vodka hizo corta la noche, 
 Al día siguiente hicieron su arribo Oswaldo Gomezjurado y Jaime Burbano, José Octavio Pazmiño y Aquiles Zurita, Eduardo Tierra y familia, Francisco Jácome con su esposa con los paquetes que faltaban, ellos tomaron la ruta Chiriboga unos km más corta pero de similares características.
Como a las 11 am hicimos la entrega de las donaciones mucha sorpresa para los niños con los juguetes las pelotas los peluches 
la felicidad de esos niños es el pago a nuestro esfuerzo.
luego se entregó la funda familiar y una computadora nueva donación de José Octavio Pazmiño para uso de la escuela.
Como punto final palabras del presidente de la comuna regalándonos un bloque de queso que ellos elaboran, de paso muy sabroso el queso, gracias Don Adolfo.
Unas horas más tarde ya de retorno cansados pero muy felices de haber compartido momentos muy agradables con la gente del Recinto Valle, tomamos el mismo sendero de la noche anterior lento pero sin complicaciones desandar 27 Km almorzamos en Los Bancos repartimos el quezo y camino a Quito, 
Una gran travesía niveros, otra experiencia inolvidable, 
Hasta una próxima 

Gustavo Vaca


Travesía Laguna Cubilche - Julio 2018


La travesía del mes de julio del 2018 se realizó con destino la Laguna de Cubilche en la provincia de Imbabura.

Los asistentes nos organizamos en dos grupos de encuentro, el primero en Oyacoto con la presencia de; Oswaldo GómezJurado, Diego Bazante y Aquiles Zurita. El segundo en Santa Rosa de Cusubamba en el cual nos esperaban Gustavo Vaca (en solitario) y Francisco Jácome. Partimos a las 8:45 con destino al lago San Pablo, pero con la novedad de que Cristhian iba un poco retrasado, se conversó y se decidió en disminuir la velocidad con el objetivo de que nos alcance lo más pronto posible. 

Por primera vez desde que tengo el honor de pertenecer al club, mi niva presentaba un inconveniente en ruta, con la temperatura, la cual superaba los 110 grados, este particular fue comunicado al líder de la caravana mediante el radio de banda civil y en vista de que Cristhian aun no llegaba se decidió revisar el problema en la gasolinera de Petrocomercial que queda pasado el peaje de Cangahua.
Una vez enfriado un poco el motor, note que la tapa del radiador tenía una fisura, preguntando entre los asistentes, Oswaldo sacó de su bodega personal una, la cual pareció resolver el problema. La parada duró unos 30 minutos y en vista de que Cristhian seguía sin llegar, continuamos con la ruta propuesta.

En la subida del puente sobre el río Guachalá la temperatura volvió a subir, es decir no era solamente el problema la tapa del radiador, pasamos Cayambe y a la altura del molino de viento tocó realizar otra parada de revisión en la cual luego de descartar mangueras se llegó a la conclusión de que el problema era que el sistema de enfriamiento tenía aire. Se procedió a desconectar mangueras y rellenar de líquido refrigerante (que siempre se lleva) y el problema se solucionó definitivamente (otros 20 minutos de parada y nada de Cristhian).
Continuamos hacia la entrada de González Suarez y en el redondel realizamos otra parada ya que Cristhian aun no llegaba. Esperamos unos minutos y por fin las 6 tripulaciones estábamos completas. Cristhian Carvajal fue con toda su joven familia.
Entramos hacia San Pablo de Lago y antes del parque tomamos hacia la derecha con destino a Ugsha siguiendo la nueva ruta que lleva a Zuleta, cabe mencionar que estábamos siguiendo las direcciones que nos indicaba nuestros gps.
Fuimos cambiando de terrenos hasta que al fin se terminó el empedrado y continuamos por vías de tierra, conjuntamente con las direcciones de los locales, seguíamos avanzando hacia la montaña, la vegetación iba pasando a la característica de climas fríos.
En un punto de la ruta se consultó a un gps local y nos informa que debíamos retroceder unos 100 metros y tomar otro camino, me pareció extraño que haya una puerta, estaba abierta sin candados ni letreros que presagien lo que a la final pasó.
Seguimos la ruta de la puerta, y empezamos con diferentes lecturas de los gps, Francisco y Oswaldo decían que es correcta, el mío que debo dar giro en U y seguir por donde nos dijeron que no había camino. Después de unos 5 kms en la montaña y 30 minutos de tiempo llegamos a la puerta de la salida, pero esta vez, tenía un candado, lo peor es que en este punto todos los gps se pusieron de acuerdo e indicaban que ese era el camino a seguir y se notaba claramente que el camino principal estaba a unos cientos de metros de allí.
Con la dignidad que nos caracteriza, metimos retro y media vuelta, pero a mitad de camino decidimos con la esperanza de que nos lleve al camino principal tomar otra ruta. La cual nos llevó satisfactoriamente hacia otra puerta con candado.
Después de otra media vuelta y esperando que la puerta por la que entramos siga sin candado nos apresuramos hacia ella y salimos llegando a la vía que une San Pablo con Zuleta. Tomamos rumbo hacia este último pueblo y en vista de que era más de medio día se decidió almorzar en Zuleta.
Platos de comida criolla fueron ofertados a precios módicos, los cuales fueron degustados por todos los asistentes y con la consabida conversación de sobre mesa hizo que el tiempo transcurra sin darnos cuenta.
Siendo las 14:30 se continuó hacia la Laguna, una pequeña descoordinación entre la cabeza y el resto de la caravana nos tomó unos 10 minutos de espera hasta estar todos en ruta. Subimos por el camino que queda junto a la iglesia de Zuleta.
El tipo de vía y los paisajes iban cambiando conforme subíamos, nos habían advertido de que un árbol estaba obstruyendo el camino, pero confiábamos en poder sortear este obstáculo.  Nos internamos en el bosque y el líder de la caravana comunicó que era más que imposible intentar cruzar sobre, o por el alrededor del árbol caído. Francisco encontró una ruta alterna por medio del bosque y con pericia los nivas logramos llegar al camino principal hacia la laguna. Cabe mencionar que Cristhian nos acompañaba en su niva 5 puertas recién modificado, el cual debía sortear los arboles con mayor cuidado debido a su longitud.
Mientras más subíamos, más se disfrutaba de los paisajes que la montaña nos brindaba.  Las pendientes que teníamos en frente ponían a prueba la potencia y la confiabilidad de nuestros tanques rusos, así como la pericia de sus pilotos. Al coronar una de las pendientes largas, el niva de Gustavo presento un inconveniente con la temperatura, nada que un poco de líquido refrigerante no resuelva.
Seguíamos subiendo en el páramo, y al fin divisamos la laguna de Cubilche, cabe mencionar que desde la cumbre a lado izquierdo se veía el Lago San Pablo y a la derecha, Ibarra con la laguna de Yahuarcocha al fondo.
Llegamos con los nivas hasta la laguna, procedimos a recorrerla. Gigi, Daniela y Linda procedieron a recoger los plásticos y basura que otros visitantes tiene el “descuido” de dejar en estos parajes.
Siendo las 16 horas y con la satisfacción de la meta cumplida procedimos a regresar, el orden de la caravana se alteró y todos los nivas llegamos a Zuleta, Gustavo y Cristhian se quedaron conversando un rato y yo mientras tanto tenía el niva prendido y frenado con el pedal. Después de unos 5 minutos intenté retomar la ruta y no pude, el auto no se movía. Luego, los ancianos del club me explicaron que cuando uno baja como nos tocó, a pesar de haber ayudado a frenar con máquina, el sistema de frenos se ve forzado a trabajar al límite, y esto se agrava con mi novatada de tenerlo frenado ya en plano durante unos minutos más. Fue necesario que pase un poco de tiempo y usar agua para enfriar el sistema de frenos (estábamos ya de apuro) e inmediatamente el niva se destrabó. Ya por vía asfaltada nos dirigimos hacia Cayambe para disfrutar de un cafecito con bizcochos en uno de los famosos paraderos del poblado.
En vista de que había tráfico y que nos pasamos todo el día manejando, se decidió despedir la caravana en este lugar. A partir de aquí cada auto regresaba por su cuenta, claro está que esto no significaba que no estábamos pendientes el uno del otro, sino que el orden y las reglas que se aplican normalmente no estaba obligado a cumplir.
Estuvimos en Quito a eso de las 20:00, todas las tripulaciones reportaron su llegada sin novedad.

Hasta la próxima aventura
Aquiles