lunes, 26 de agosto de 2013

Travesía de Agosto, Bitacora, Mojanda



Participantes:
Fernando Bastidas
Cristhian Carvajal y Carmita.
Jose Luis
Jobany Uyaguari y su familia.
Diego Soria.
Jose Octavio Pazmiño y María Elena
Jorge Ortiz, Ana Rivadeneira, Gustavo Vaca

La travesía correspondiente al mes de agosto de 2013 tiene su inicio en el barrio de Pusuquí, el mismo que nos sirvió en esta ocas
ión de punto de encuentro. Cómo es usual tomo algo de tiempo estar todos reunidos, pero una vez se completó el grupo salimos hacia nuestro destino: Las lagunas de Mojanda.
Nos dirigimos hacia el norte por la autopista Manuel Córdova Galarza realizando una primera parada técnica en la entrada de la urbanización La Pampa dónde Jorge se separó por un momento para completar su tripulación.
Acto seguido entramos atravesamos el pueblo de San Antonio de Pichincha y tomamos ruta hacia el puente sobre el Río Guayllabamba, un prolongado descenso y una ruta llena de polvo y vibraciones ponen a prueba nuestras suspensiones y frenos. Y requerimos nuestra segunda parada técnica, ésta vez por un problema en los frenos de Cristhian.
El diagnóstico preliminar nos dice que fue el servo, de todas maneras aflojamos las llantas delanteras y procedemos a purgar el freno para una mayor eficiencia y así poder continuar el viaje. Se le debe agradecer a DON CAN por el óxido en las tuercas de las llantas, a Jorge por la Gata de Lagarto, a Gustavo por la dirección técnica y todos quienes colaboramos de una u otra manera para que sea tan divertido sacar  poner las llantas del Cristhan.
Una vez procurada la seguridad de nuestro compañero continuamos el descenso haciendo la siguiente parada en el puente sobre el río Guayllabamba para las respectivas fotos y estiramiento de piernas. Desde este punto iniciamos el ascenso.
Sin mayor historia que contar llegamos a la vía que une las poblaciones de Puellaro y Perucho, aquí se nos presenta un dilema: La ruta fue sugerida por Vinicio quien la tarde anterior a la travesía sufre un percance con su Niva y no nos puede acompañar. Para esto no contábamos con un mapa o indicaciones exactas de cómo seguir la ruta. Por lo que debíamos encontrar indicaciones para llegar al poblado de Sachapungo (Una de las referencias dadas por Vinicio) sin embargo de la referencia nadie sabía. Con Cristhian decidimos hacerle caso al GPS que nos indicaba que se podía llegar a Mojanda por una ruta que iniciaba a escasos kilómetros de dónde nos encontrábamos.
La elección en principio nos llevó por demasiado camino asfaltado hasta llegar al poblado de Perucho y nos encamina hacia el poblado de Atahualpa, una vez allí las indicaciones nos dicen que estamos cerca de las lagunas. Realizamos una corta parada técnica y continuamos con el ascenso.
Por fin terminamos el camino que de asfalto había pasado a adoquín y comenzó el camino de tierra. Y habiendo recorrido algunos kilómetros del mismo nos hallamos en una y en la que decidí tomar el ramal de la derecha haciendo al grupo errar el camino. Luego de una corta distancia recorrida y ante la posible equivocación se realizan las averiguaciones correspondientes, debemos regresar a la bifurcación y continuar por el camino de la izquierda, damos la vuelta y regresamos.
Retomamos la ruta correcta y a pocas centenas de metros nos encontramos con tráfico en contra un Niva azul que imprudentemente venia corriendo por el camino, afortunadamente se pudo evitar el impase y continuamos con nuestro viaje. Es ascenso cada vez se pone más empinado y el niva de José Luis comienza a dar problemas de temperatura. Nos detenemos para esperar que se enfríe un poco y así continuar de forma segura.
Seguimos ascendiendo y con la altura el camino gana en dificultad, la ruta se torna interesante. Un pequeño obstáculo en la vía nos detiene por breves momentos, una camioneta en contra vía con una carga de papas nos cede el paso y podemos continuar. A partir de aquí zanjar y rocas ponen a prueba nuestra habilidad y la fortaleza de nuestros vehículos.
Lentamente con la constancia, fuerza y maniobrabilidad clásica del niva sorteamos uno a uno los obstáculos. Zanjas que ponen a los vehículos en inclinaciones difíciles, grandes piedras que golpean nuestros protectores y el espectáculo majestuoso del páramo andino por nuestras ventanas.
Una última parada antes del tramo final para re agruparnos y emprendemos los últimos metros del trayecto hacia la laguna grande de Mojanda. En el escarpado camino el niva y medio de José Luis enfrenta pequeñas dificultades para pasar pero lo logra con uno u otro consejo de los más experimentados.
Por fin la laguna grande, nos detenemos en posición fotográfica, apagamos nuestros nivas para un merecido descanso, caminamos hasta el lugar que Gustavo recomienda para una sesión fotográfica dónde rodeados por las cámaras de nuestros acompañantes generamos muy bellos recuerdos. Terminada la sesión de fotos subimos de nuevo a nuestros autos, con sorpresa Jorge y Gustavo descubren que sus provisiones no se encuentran en el lugar dónde las habían dejado. Luego de breves especulaciones acerca de la siniestra mano que dejó sin alimento a nuestros amigos Jobany nos comenta que él, por precaución, las había escondido precisamente de las perversas manos que podrían haber dado buena cuenta de los abarrotes.
Una vez habiéndonos alimentado procedemos a completar el agua del  Niva de José Luis y a prepararnos para la partida, acordamos regresar por la ruta de Malchinguí que hace un año nos ofreció tantas emociones y la punta de la caravana la toma Cristhian a partir de éste momento.
En su calidad de líder de ruta decide que visitemos por un momento la laguna negra en la que está terminando su campamento  otro grupo de 4x4 quienes brevemente se retiran tomando la ruta de Otavalo.
Llegados a la laguna negra comenzamos a jugar con nuestros autos, un poco en el lodo varias fotos y videos, exhibición de luces y de pericia.
Salimos de la laguna negra y tomamos el primer desvío a la izquierda luego de un breve ascenso y de no estar familiarizados con el paisaje casi lunar de la vía que nos lleva por Malchinguí caemos en cuenta que estamos en la ruta que nos lleva hacia Tabacundo. Considerando la hora y el clima decidimos continuar por la misma.
Terminada la bajada nos reunimos en la intersección con la panamericana, para luego hacer un breve abastecimiento de bizcochos y queso de hoja en la gasolinera más próxima y continuar ya por asfalto nuestra ruta.
La travesía se da por finalizada en el redondel norte de Guayllabamba dónde todos le deseamos buen viaje a Diego Soria quien debe abandonar el país temporalmente.
Un cálido abrazo para todos. Nos veremos en la próxima travesía.

Fernando


jueves, 18 de julio de 2013

Travesía de Julio 2013, Del Casitahua al Mashpi



Participantes
Oswaldo Gomezjurado  como líder  en solitario
Diego Soria  en solitario
Jobany Uyaguari  con su esposa Rosalina y sus  tres hijos
Jorge Ortiz  con su hermano  

El recorrido de esta travesía se inició  como punto de partida en la bomba de gasolina de la Av Manuel  Córdova  Galarza, que fue  el punto de reunión a eso de las 9 :00 horas  con rumbo  a la cima del Cerro Casitagua,   localizado a pocos  kilómetros de Quito, Via  la Mitad del Mundo .
La cuesta empinada, con mucho polvo  en su inicio , luego  un empedrado nada regular  con  algunos huecos, zanjas y camellones , pero sin ninguna dificultad especial  que los tanques rusos  no podrían atravesar;  y gracias a las indicaciones que Jobany las transmitía por la  radio , pudimos llegar  con facilidad a famoso mirador  Cuerpo de bomberos  desde donde la vista del norte de la ciudad de Quito es francamente espectacular.

Luego unos 600 metros de regreso para tomar una complicada vía que  nos ahorró  como 2 kilómetros de camino. Dicha pendiente de  unos 100 metros   de  longitud  estaba  realmente difícil, pues  la lluvia  había dejado  sobre la superficie  del terreno tremendas  zanjas   muy profundas , las que  con un poco de técnica  y  algunos sustos pudimos     sortearlas  Luego el camino transcurrió sin dificultad  pero  con muchos desviaos que si no  los conoces …. Te pierdes no más.

Al fin  la recta final  bien empedrada que  nos llevaría  a la carretera  que  baja a la parroquia de Nono  para de allí tomar la eco ruta hasta  Tandayapa  En ese trayecto nos encontramos  con  José Luis Villaces  en  su niva  y medio , un tío suyo  en otro niva pero de 2 puertas,  pues  estaban  en  un paseo  familiar por  la región.  Saludamos    muy efusivamente  con nuestro amigo y su  familia  y proseguimos el viaje .
Un par de kilómetros más adelante Jorge Ortiz comunico por la radio que  tenía un desperfecto mecánico  pues un ruido y una vibración habían aparecido en los bajos  del vehículo, Luego  de mucho trabajo de  Jorge y Jobany se determinó  cual era el problema,  una de  la tuercas  de la punta de eje  había estado algo floja. Una vez solucionada el conflicto mecánico  seguimos  hasta Tandayapa donde no paramos  para nada y seguimos por  el camino  de la izquierda hacia  Mindo  pasando por Bella Vista, y San Patricio para luego empatar  con la  carretera   pavimentada Calacalï La Independencia. Como el hambre ya había hecho presa  de nuestros estómagos  de inmediato  tomamos el  camino  hacia Los Bancos  para  almorzar  como un nivero  hambriento  se merece.
 
Así una hora y media duró nuestro reconfortante almuerzo,de inmediato  bajamos hasta el Kilómetro 104 para  tomar  la vía   a Pachical y luego al Mashpi  en cuyo rio  Jobany y Jorge Ortiz se dieron un capuzón vadeando el rio  de unos 100 metros  de  ancho. Lo que  les produjo mucha alegría
De allí si tocaba el regreso  que lo hicimos por el  camino que lleva  hacia Pacto  el mismo que presento mucho  lodo  en casi todo su longitud  lo que hizo que los nivas se ensuciaran  considerablemente con mucho  barro  y arcilla  expansiva

Por fin  comp  a las 17.00 horas  llegamos a la parroquia de Pacto, que como  siempre estaba  muy  movida
Allí luego  de cargar  combustible  de los tanque extras de reserva  emprendimos  el retorno  hacia Quito   tomando  por el sector de San Pedro de Moran para evitar  el BRUTAL tráfico que por  hoy soporta  la avenida Córdova Galarza
Luego de la despedida de rigor a nivel de la Panamericana , cada uno a sus respectivos hogares  a descansar para  comenzar  con ahínco otra semana laboral. 

Hasta  la próxima compañeros NIVEROS

Oswaldo Gomezjurado B

martes, 2 de julio de 2013

Bitacora de la Travesia de Junio

Debo iniciar esta bitácora, con la aclaración de que en la travesía del mes de mayo pasado a Piñan hubo una segunda expedición integrada por Oswaldo Gomezjurado, Fernando Bastidas ,su primo y yo, que por motivos de trabajo salimos las 13h30 min a fin de juntarnos con la primera que salió a las 6h00.

Para no alargarles el cuento el tráfico fue realmente pesado y como a las13h30 estuvimos en Calderón, luego sin mayores problemas llegamos a Cayambe y ahí empezó el problema pues resulta que había una carrera desde Quito a Ibarra y nos agarró el trancón hasta llegar a paso de bicicleta a las afueras de Otavalo serían como las 16h30 min aproximadamente.
Muy hábilmente el Presi (Oswaldo) eludió policías y hasta creyeron que eran un vehículo de apoyo y basto y llegó a Otavalo con 30-40 min de anticipación que nosotros.
Un torrencial aguacero nos acompaño todo el trayecto lo que nos hizo presentir las dificultades que presentaría el ascenso a Piñan , iniciamos el ascenso por la ruta y con oscuridad pues entre estas y las otras eran con las 18h30 min.
La última comunicación con los compañeros niveros de la primera travesía fue como alas 14h30 min donde Edu Díaz nos indicó que el camino estaba extremo, difícil pero seco así como solicitó un galón de aceite, lo que confirmaba la dificultad del camino.

Oswaldo inició el ascenso y de una a la zanja que por efectos de la lluvia era un jabón, ni siquiera llegaba a ser lodo, con la ayuda de un lugareño que nos dio clase en el manejo del azadón, logramos sacar el niva presidencial, yo en cambio encontré un sendero alterno por el que sorteamos estas zanjas y quede al frente de la caravana , recorrimos unos pocos metros no mas de 200m y con la colaboración de mis llantas de fórmula uno , o sea lisas , fui directo a un par de zanjas todo esto tipo 20h00. Como siempre la colaboración de los compañeros fue estupenda y el liberar el niva que por cierto estrenaba pintura  nos tomo un poco más de 2 horas.
Ante eso sabiamente el presi decidió abortar la travesía, pues era un jabón ,no había luz natural y muy peligrosa, regresamos a la sede del INEFAN o algo así y plantamos el campamento, para esto habíamos perdido todo tipo de comunicación con el primer grupo, lo mejor de la noche es que compartimos una botella de Chivas y mucha comida luego de la tertulia y pensando en cómo estaría el primer grupo en Piñan. Es la primera vez en una travesía que hicimos juntos 3 comidas, la merienda del sábado, el desayuno y almuerzo del domingo. Finalmente luego del almuerzo ante la espera de noticias del primer grupo, se comunicaron con nosotros y que también decidieron regresar por el poblado de Buenos Aires y que nos encontraríamos en Ibarra con el niva pastuzo ( el de Aquiles)  a fin de entregar el aceite que compramos,
 


Bueno ahora si la que toca. El paseo a la laguna de Sto. Domingo, a la hora señalada del día domingo 23 de junio es decir 8h30min, arribamos a la bomba de Petroecuador en Sangolquí las siguientes tripulaciones: Gustavo Vaca, Aquiles Zurita, Linda y sus hijos, Fernando Bastidas y Mariela, Geovany, Jorge Ortiz, su novia e hijo, Christian Carvajal y Carmen y yo con Pablo un copiloto importado desde el paraíso, Buenos Aires por supuesto.

Decidimos tomar la ruta que comienza desde la fábrica Enkador en el Valle de los Chillos que es conocida como la Ruta de los Volcanes,
En el poblado de Selva Alegre paramos a comprar carbón para preparar nuestra parrillada de salchichas.

En día de verano con un sol radiante se apreciaban todos los nevados y montañas y la naturaleza nos regaló ese hermoso paisaje, el Cayambe, Antisana, Pasochoa, Rumiñahui, Sincholagua y Cotopaxi a medias o en su totalidad se mostraron a nuestro paso.
No crean que sabía todos los nombres, que vergüenza…

El camino empedrado primero, rodeado de bosques naturales y de las montañas señaladas, provocaron en más de una ocasión la admiración de todos particularmente  de nuestro amigo argentino que sacó varias fotos para el recuerdo.

Luego de una hora o un poquito más llegamos a la garita del Parque Nacional Cotopaxi  a unos 4000m sobre el nivel del mar, donde existe un kiosco de venta de artículos típicos de lana, gorros, guantes, bufandas y sombreros que nos hicieron recordar nuestros ancestros.

En la garita registramos nuestros vehículos y luego de los controles de rigor a cada niva, pues es prohibido el ingreso de licor seguimos adelante bajo la dirección de Christian, el encargado nos ayudó con un mapa de todos los caminos y senderos del parque y como debíamos llegar a nuestro destino la laguna de Sto. Domingo. Si no estoy mal esta ubicada a 50 Km de Quito por esta ruta.

Para esta hora se cubrió el sol, se nubló totalmente y comenzó a lloviznar algo muy normal en el páramo considerando los 4050m de altura lo que nos hizo suponer que podría haber algo de lodo.

Nuestro guía Christian perdió el camino un par de veces, apoyado por Aquiles, lo mejor de todo es que no había estado perdido, su camino era el correcto, luego de encontrar varios animales pastando, una pertinaz llovizna, llegamos a la tan esperada Laguna.
Nuestros altímetros marcaban entre 4050 y 4070 m sobre el nivel del mar con un poquito de frío.
Enfilamos los 7 Nivas junto a la orilla con el Cotopaxi a sus espaldas, confiando en que en algún momento aparecería con toda su majestuosidad.


En una vieja hoguera todavía caliente dejada por  algún otro visitante al sitio, decidimos prender el fuego y calentar la parrilla, luego de varios intentos de Jorge, Fernando sin éxito, intervino nuestro amigo Pablo, el argentino, que por tradición dicen que saben hacer brasas y asado y felizmente prendió el fuego con “pocas” críticas ante nuestra inutilidad.

Gustavo el encargado de traer los embutidos, salchichas, morcillas, longanizas y demás, realmente se pasó, tanto por la calidad, cuanto por la cantidad.
Nuestro amigo Jorge ofreció un gran pedazo de carne de res y muchos pensaron ¡cómo que carne si era de salchichas! , yo me encargué de asarla con un pequeñisimo detalle, no hubo sal y aunque Uds. no lo crean, cocida, muy cocida o jugosa , estuvo deliciosa, tanto que apareció un segundo trozo que lógicamente tuvo el mismo destino.

No sé como, de algún lugar secreto del carro de Geovanny salieron unas cervezas al clima por supuesto, de las carnes también apareció una botella de aguardiente que calentó un poco mas el ambiente  y como en toda buena parrillada no pueden faltar  un buen par de botellas de vino, hicieron su arribo creo de mi niva rojo que a propósito también estrenaba llantas.

Luego de este asado, bastante Light como pueden apreciar, vino el postre unos masmelos asados, que estuvieron deliciosos.

Entre salchichas, carne y vino asi como las ocurrencias de Aquiles y otritos, la pasamos muy bien.
Ante la escasez de alimentos, un poco mas tarde, no tuvimos más remedio que compartir el asado con un par de ciclistas el uno inglés y otro ecuatoriano que pensaban subir al nevado.

Luego como a las 15h30 apagamos la hoguera  con hielo a fin de no contaminar el ambiente y asegurar su extinción.
Intentamos limpiar el polvo de los nivas haciendo unas vueltas en la laguna otros se fueron de caminata y en algunas ocasiones y por varios minutos hizo su aparición majestuosa e imponente el volcán Cotopaxi, momentos aprovechados al máximo para las fotos de rigor y del recuerdo.

El regreso como casi siempre sucede se hizo mas corto, o sería por el sueño del almuerzo Light.
Al guía o sea al niva vice-presidencial de  Christian Carvajal le apareció un ruido que resultó ser la rotura de un perno de no se qué, por lo que junto a la recomendación del encargado de la garita emprendimos el retorno por el mismo camino que llegamos que luego a la altura de Selva Alegre volvió a variar pues nuevamente nos perdimos.


En Selva Alegre, Pablo pudo conocer y apreciar los tradicionales cuyes los cuales nos rodeaban como moscas.

En el parque al final de Selva Alegre paramos a fin de despedirnos y hacer el recuento del camino, del polvo, de las perdidas, de lo poco que comimos y finalmente de lo bien que disfrutamos y la pasamos en compañía de todos quienes asistimos este corto paseo.

Hasta la próxima, compañeras y compañeros Niveros.


José Octavio Pazmiño G.


viernes, 3 de mayo de 2013

Travesía del mes de abril, Piñan.


El destino del mes: Las lagunas de Piñan en la provincia de Imbabura, se tenían confirmados 8 vehículos con sus tripulaciones y equipamiento para la aventura. Salimos con una pequeña demora rumbo a Ibarra, Eduardo a la punta y Gustavo al final, en medio Diego,  Aquiles y Jorge, los otros 3 nivas saldrían de Quito por cuestiones laborales pasado el medio día. 
Alrededor de las 8:30am arribamos a Ibarra, el trayecto desde Quito transcurrió sin mayores novedades ni contratiempos, como siempre amenizando el viaje por radio y coordinando los adelantamientos.  Tanto Edu como Diego experimentaban intermitencias en sus recepciones/transmisiones radiales.
Una vez en Ibarra procedimos a cargar combustible en nuestros tanques rusos, luego de lo cual emprendimos camino hacia Imbaya y luego San Roque para desde allí tomar el desvío hacia la hacienda el Hospital, a diferencia de las veces anteriores ahora ya no es necesario entrar por el patio de la hacienda sino por un desvió, Gustavo insistía respecto a que el camino del desvío era una ruta diferente de la normal, luego de avanzar unos pocos kilómetros por el camino empedrado después de la hacienda, nos topamos en sentido contrario con unos  3 vehículos pertenecientes al club huellas  que por prudencia respecto a uno de los integrantes de su grupo decidieron ir  pero por el camino San Jeronimo-Buenos Aires-La Primavera-Piñan,  este suceso avivo nuestras expectativas respecto a la ruta, Gustavo seguía insistiendo que estábamos por el camino equivocado y eso que pasábamos por lugares que ya habíamos visitado anteriormente. Gracias a unos habitantes del lugar corregimos un pequeño  error en una bifurcación, después de otros kilómetros llegamos al punto de entrada del camino a Piñan el cual indicaba que el trayecto era de 45 Kms.

Empezamos la subida y a los nivas se les exigía su acostumbrada fuerza, el tiempo pasaba y nosotros avanzábamos lentamente debido a lo escarpado del camino el cual incluía zanjas, rocas y pendientes, los cuales eran sorteados con relativa facilidad por parte de pilotos a una fabulosa velocidad de 5 kms por hora o menos, recuerdan los 43 kms de distancia, pues si esa era la velocidad promedio eso significaba al menos 8 horas de travesía hasta piñan.

Diego demostraba mucha preocupación por todos los golpes de piedra que recibían los vehículos mientras  sorteábamos las zanjas, de vez en cuando se nos complicaba el cruzarlas limpiamente y necesitábamos un tirón o empujada, claro salvo Gustavo quien varias veces después de culminar nos recordó que él lo hizo solo, sin contratiempos, cerca de medio día Edu tuvo un problema de fuga de aceite que Gustavo logró solucionar, mientras el resto de nosotros conversamos apasionadamente de política y nivas.
Una vez terminada la parte de las piedras empezaba el camino lastrado que a Edu le jugaba unas malas pasadas en las partes que eran más barro que lastrado, claro, se notaba que Edu no evadía ningún reto.
Avanzamos por el camino lastrado hasta el desvío de tierra, el cual nos trajo muchos recuerdos de las veces anteriores y de lo difícil que fue, sin embargo esta vez  parecía que no tendríamos contratiempos.

Debido a los problemas en los radios, Edu y Diego se adelantaron mucho y los otros nos retrasamos por inconvenientes en los nivas de Jorge y unas piedritas en las pastillas de freno en el niva de Gustavo, mientras se realizaban las reparaciones del caso nos dieron alcance los 3 vehículos de huellas 4x4 y la lluvia, continuamos el descenso escoltados por los amigos de huellas,  después de un buen tramo nos topamos con Edu que había regresado a nuestro encuentro, allí se tomó la decisión de cambiar la punta de la caravana ya que mi radio estaba operativo,  más adelante nos topamos con Diego y continuamos todos, mientras llovía muy fuerte y el camino  era como un jabón, ya en la punta y con comunicación con el último nos enteramos de un problema en una llanta de Edu la cual se había quedado sujetada solo por una tuerca y las otras se cayeron en algún lugar del trayecto, aquí se generó un problema adicional ya que nosotros (Diego y yo) debíamos esperar y sin embargo los de huellas debían continuar y el camino es de un solo carril, luego con Diego nos subimos a un bordo y pasaron los de huellas, luego Edu con la ayuda de Gustavo solucionó el problema y continuamos el descenso o la resbaladera, cerca del pueblo mi niva hizo un trompo y con las justas pude controlar y continuar en el sentido correcto, posteriormente en el mismo lugar Diego tuvo un percance similar.

A la final los niveros llegamos al poblado, hasta eso los amigos de huellas habían gestionado ya el lugar de acampada en el patio de la escuela con el responsable de la llave del portón de entrada.
La lluvia cesó por un rato y nos apresuramos a armar el campamento, pero volvió a llover y allí nos informaron que había la posibilidad de usar un aula y rápidamente movimos las carpas tanto los niveros como los de huellas al interior.

Después procedimos a almorzar, digo merendar, en realidad las dos cosas y como siempre se compartió comida entre todos, la gente del lugar nos ayudó prendiendo  la fogata en la cual Jorge puso una carne y embutidos y como ya es costumbre Joel y también Narcisa compartieron malvaviscos con los niveros y los lugareños .
 La noche transcurría entre conversaciones de la travesia y de pasadas aventuras, siendo más de la media noche y con la mayoría de niveros durmiendo, compartimos con Yuri Burgos, líder del grupo huellas. Cabe mencionar que durante todo el trayecto estábamos pendientes de comunicación o a la espera del otro grupo de nivas.

Temprano en la mañana procedimos a levantar el campamento, desayunar y nos dirigimos a caballo a la laguna, ya en la laguna nos tomamos una que otra foto y emprendimos el regreso ya que nos esperaba un largo camino.


De regreso los nivas se portaron a la altura y salvo un lugar en el que Diego tuvo que superar sus límites y Gustavo fue víctima de la gravedad  (por la inclinación, la bomba de gasolina no funcionaba y el niva no prendía), el camino no presentó mayores complicaciones.
Ya en el punto indicado como el lugar de entrada a la ruta de Buenos Aires y siendo yo el puntero encontré una seña me imagino colocada por los amigos de huellas que nos aseguraba que estábamos por el camino correcto, era páramo con muchos lugares llenos de cochas con agua-lodo, luego cambió el camino a lastre, sorteamos una cadena, un derrumbe que ya nos habían contado y después de un largo viaje al fin Buenos aires a la vista, luego de unas cuantas vueltas y mucha neblina llegamos a San Jerónimo y después de un buen tramo en asfalto llegamos a Salinas, con la novedad de un golpeteo de válvulas en el motor del niva del Edu (por la fuga de aceite) y un problema de frenos en el de Jorge. Después de una ida y vuelta desde Ibarra con aceite para el Edu procedimos a almorzar-merendar en el patio de comidas del centro comercial de Ibarra, posteriormente y sin ninguna novedad llegamos a Carapungo lugar en el que dimos por terminada la travesía.
Casi me olvido, recuerdan el segundo grupo de 3 nivas que salieron más tarde, pues no pudieron llegar al destino ya que se le hizo muy tarde y empezaron la subida a la ruta de Piñan ya en la noche y se enfrentaron al camino en condiciones de oscuridad que les dificultó enormemente el cometido.
Al siguiente día desde buenos aires nos contactamos con Oswaldo para averiguar su paradero e informar nuestra posición, además fueron ellos los que me proporcionaron en Ibarra el aceite para el Edu.

Las tripulaciones:
Eduardo  Díaz y Narcisa,
Diego Soria y Copiloto,
Joel, David, Linda y Aquiles,
Jorge Ortiz (Por las dudas es un homónimo),
Gustavo Vaca.
El grupo rezagado:
Oswaldo GomezJurado,
José Pazmiño,
Fernando Bastidas

 Saludos